Thursday, November 5, 2009

Safety Blankets

A todos nos entra un momento de crisis. En algun punto, ya sea por trabajo, por un problema en una relación, o simplemente porque tienes un bad hair day- te cuestionas a ti mismo. Muchas veces las dudas que tenemos son completamente irrelevantes, y después de unos minutos o capáz y hasta después de unos dias, te das cuenta que no tienes nada por qué preocuparte- you were just having an off day. Pero qué si en ese momento de crisis no encuentras ningún alivio, no te llega ningún punto de claridad, y te quedas a oscuras? Te preguntas a ti mismo, “Am I good enough/talented enough/pretty enough/smart enough/courageous enough?” étc, étc. Qué si la respuesta no te gusta? Y no porque tengas tu autoestima hasta el piso ese dia, pero porque la respuesta resulta ser…verdad.

Recuerdo el episodio de How I Met Your Mother en cual Barney por fin decide conocer a su papá…Bob Barker. Hace todo un plan para llegar a The Price is Right, y jura decirle a Barker que él es su hijo perdido. A la hora de la hora, decide no hacerlo- y la decisión surge de un miedo: What if what you’ve believed for so many years turns out to be a complete lie? La verdad duele. Y la verdad duele aún más cuando llevamos tanto tiempo asegurándonos que nunca podría ser mentira. “Que triste es creértela y después ver que todo fue una larga serie de indefiniciones que culminaron mal,” me dijeron un día. Se puede ver en algo tan sencillo como una oferta de trabajo que nunca se establece, o darte cuenta que un talento que pensabas tener simplemente era porque no habías salido de tu zona de confort, o terminar la honeymoon stage de una relación y entender que no hay razones racionales por las cuales están juntos. Hay decepción tras decepción en la verdad.

Cuando llega ese momento de crisis, buscas un rincón en donde te puedas tener lástima en paz. Donde puedes llorar, gritar, mentar madres, quejarte de las injusticias de la vida- y eventualmente salir del rincón y empezar de nuevo (pathetic as you may have been a few minutes before).

Me fascina conocer dichos rincones de la gente- sus safety blankets. Esas cosas que los hacen sentir mejor cuando nada ni nadie más puede. Tengo una amiga, let’s call her X, que llena sus paredes de post-its motivacionales, recordándole lo guapa que es, lo inteligente, que tiene mucho talento y potencial, que hay oportunidades a la vuelta de la esquina. Y todos los días cuando despierta, ve los papelitos de colores y logran darle un oomph, una buena manera de comenzar su día. Es un pequeño método que le ha ayudado a traves de los años, de la manera que ni un psicólogo ni amiga ni novio ha podido. [Les debo confesar que una vez probe este método, y resulta ser muy efectivo- I love reading good things about myself] Conozco a personas que tienen todo tipo de safety blanket- se acorralan en la musica, buscan a su mejor amigo, hablan con sus padres. Yo después de un mal par de semanas, le rogué a mi mamá que viniera hasta a Austin- just to make me feel better (y sí, llega en menos de dos horas, y sí, soy una chiflada y qué). Some turn to food, drinking, writing, or curl up with a stack of fashion magazines and shut off their phones and try to steer clear of Facebook for a few days.

Otra persona muy cercana a mi, let’s call her Y, tuvo una crisis hace unas semanas. Y en el clímax del problema lo único que quería hacer era encontrar un rincón de privacidad que no pudo conseguir. Cómo logras sentirte mejor si todo aspecto de tu vida te recuerda al problema- si no puedes escapar del trabajo, o del internet, y bien sabes que no puedes vivir sin tu teléfono prendido? It all comes back to the truth. A pesar de que muchos logramos escondernos de nuestros problemas por un tiempo, siempre surgirá alguna conexión a lo que originalmente quieres escapar.

Es como (perdonen por siempre citar SATC) Charlotte York dijo, “The thing is, there’s some things people don’t admit because they don’t like the way it sounds…” y todo, inevitablemente, te guía a la fea verdad- safety blanket or no safety blanket. Pero vá, enough negativity, el punto de todo esto es recordar que podemos tener nuestras mil feas verdades, pero también, after pitying yourself shamelessly, hay una apertura en la oscuridad de tu rincón. You just gotta know how to break through it and get to the other side.

By the way, cuáles son sus safety blankets?

2 comments:

  1. siento que no tengo... pero ve pensando en las posibles mias y platicamos va? jejee..

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  2. safety blanket mmm
    music... estar solo en mi cuarto con mi guitarra... desahogandome a traves de notas y acordes... es bueno de repente desconectarse (de todo) y tener tiempo para ti mismo... pensar... it works for me
    saludos

    AS

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