Monday, October 12, 2009

So We Fall in Love with Ghosts

Durante el verano, leí Divisadero, de Michael Ondaatje. No es mi obra favorita del autor, pero entre sus páginas encontré un pasaje que disfruté mucho. Es un pequeño ejemplo del lenguaje que tanto me capturó la primera vez que leí a Ondaatje:
...Anna is not aware that the casualness in Rafael she witnesses is inconsistent with his nature...while he knows scarcely a thing about her. Who is she? This woman who has led him into this medicine cabinet of a room where most of her possessions exist- books, journals, passport, a carefully folded map, archival tapes, even the soap she has brought with her from her other world. As if this orderly collection of things is what she is. So we fall in love with ghosts.
Me enamoré del pasaje, supongo, porque me relacioné perfectamente con él. Recuerdo cuando mi hermana se mudó al DF, un día que decidí entrar a su cuarto viejo, cuya puerta seguía cerrada desde que se fue. Entré porque me había acostumbrado ya muy rápido a su ausencia, y una parte de mi quería comprobar que sí estuvo ahí alguna vez. Vi sus cuadros de Marilyn Monroe sobre su sillón negro, sus películas, sus libros, sus fotografías. Todo lo toqué cuidadosamente, sin mover nada de su lugar. Me senté en su cama y la única parte de mi que se movía eran mis ojos, absorbiendo todo lo que ella había dejado. Ahí estaban todas sus cosas, pero mi hermana ya estaba muy lejos.

Me acuerdo de ese momento, y al leer las palabras de Ondaatje me pregunto, qué es lo que nos forma? Las cosas, a pesar de su superficialidad, siempre han sido muy importantes para mi. Soy una persona que se apega fácilmente a lo material. Mi cama, mi almohada favorita, mis libros, mis cuadernos de dibujo, los cuadros que cubren mis paredes, mi carro. Todas son cosas que batallé en dejar cuando me fui de casa. Quería subir a mi camioneta uno de mis cuadros para poder meterlo a mi depa nuevo. El libro de Andy Warhol que me regaló mi hermana una Navidad, que pesa como unos malditos 7 kilos- insistía en cargarlo hasta acá. Mis libros, que de vez en cuando presto, en cuanto los terminan los quiero de regreso, porque son parte de mi. No? Mi papá siempre nos enseñó que en casa, en recámara, en oficina, en biblioteca, todo debe de ser bonito. Todo siempre debe de estar limpio y bien decorado, y nos enseñó sobre arte y arquitectura y que "un libro no se presta, pués estúpido es quien te lo regrese." Y supongo que en los años de oírlo, fui formando mi opinión: que estas cosas que llenan mi casa, mi recámara, mi biblioteca... no solamente son las cosas que llenan lugares, sino que me llenan a mi.

Call me sentimental, pero desde Monterrey me traje una caja que he tenido ya por varios años. En esta caja- sencilla, lisa y negra por fuera -se encuentran muchísimas cosas que pienso nunca poder tirar. They're the stupidest things- regalitos de mi mejor amiga, fotografías de mis abuelos, cartas que tienen fechas desde el '98 hasta el día antes de venirme a Austin. Tengo un mapa de Manhattan, un papel con frases de autores como Kerouac, Whitman, George Bernard Shaw, James Barrie. Miles de cosas pequeñitas que de alguna manera y por alguna loca razón, yo sigo creyendo que me hacen quién soy.
Creo que por ésto mismo siempre me llamó la atención la vida de los hippies, los gypsies, los beatniks, bohemians, como les quieran llamar. Aquellos que por voluntad propia, carry their whole life on their backs. Lo esencial. Y creo que en ese aspecto, es una buena forma de vivir. Sin atarte ni apegarte a cosas innecesarias y materiales, pero solo preocuparte por vivir, por conocer, por aprender, por escuchar, por experimentar, por observar. It's a nice concept. Uno que nunca podría vivir personalmente, excepto a través de las historias que leo. Pero, tiene algo de malo? Uno que escucha lo insistente que soy con ser rodeada por mis cosas- would you think I'm crazy? Creerías que soy materialista? Maybe mommy and daddy didn't give me enough love as a child and I'm trying to fill a void with things?

"As if this orderly collection of things is what she is. So we fall in love with ghosts." Supongo que Ondaatje tiene razón- si alguien fuera a entrar a mi cuarto vacío sin haberme conocido personalmente, puede que mis cosas simplemente reflejen un fantasma que le gustaba el color rojo, estaba obsesionado con Johnny Depp, las revistas de moda y el mundo de Neverland. Y yo sé que, in the bigger picture, yo soy una colección de mil cosas- mis opiniones, mis decisiones, mis errores, mis logros, mi familia, mis amigos, mis inseguridades, las historias que he escrito a través de los años, hasta los encuentros que he tenido con extraños me han formado lentamente. I know that's all bigger than a cheesy picture frame sitting in the corner of my room- pero todavía es importante, si no por algo más, mínimo porque son cositas pequeñas que nos hacen sonreír cuando las vemos. That's enough to become a part of you, isn't it?

4 comments:

  1. Bello bello bello. Simplemente bello.

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  2. So funny you write about this...it's been on my mind a lot lately. I'm sort of condo shopping up here, which is SO weird. As you may know, my policy for the last few decades has been never to own anything that I can't carry. And I haven't. No dresser, no bed (although I have had to buy a crappy futon this year) no car, nothing like that. ever. And I live in this shitty basement apartment with no space and no things in it. And that's fine, seriously... but every time I go home to my parents' house, which is almost every week, I find in my basement these boxes of things that I have collected from all over the world - paintings, sculptures, knick-knacks, decorations, etc. and they are all in bubble wrap and in boxes. I have never seen most of them since i bought them and i dont even really know whats in these boxes. some of them have been there for 10 or 12 years. my condo shopping - the first non-portable purchase i have ever seriously contemplated - is sort of scary, but not TOO much - im almost 40 for God's sake and its time. but one of the things that excites me most about it is that i will finally have a place for my THINGS - where i can dig my moments and my travels out of boxes and spread them around me and i can come home - HOME - to them. to me, in a way. to my memory, which is me, in so many ways. (read hamlet for more on this.)
    lame, i know, but there it is. (and having a billion bookshelves to fill with past and future books...dont get me started on how important THAT is to my sense of home.)
    anyway. im totally with you on this.
    but i still didnt like divisadero. hahahahahaha!!!

    yours,
    Zachary Glass

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  3. It wasn't close to my favorite Ondaatje, but there were a few passages I really did love- like the one above, duh. I love you, Zachary Glass. Please, I didn't even know you were looking for a condo, which means I am really lost! A longer message soon! I beg of you.

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  4. i hate to see you beg. soon. promise.

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